CIRUJIA DE LA NARIZ-RINOPLASTIA

La cirugía estética de la nariz, o rinoplastia, es sin duda uno de los más frecuentes procedimientos quirúrgicos que se realizan para dar mejoría a los rasgos de la cara. Por ser la nariz una prominencia facial tan marcada, y estar puesta en mitad de la cara, es el centro de atención de la misma, y cualquier defecto o alteración que ella posea va a determinar unos rasgos específicos que son posibles de corregir como la apariencia no deseada de la nariz, o problemas funcionales nasales que causen obstrucción al flujo del aire.

Estas son algunas de las indicaciones que le permiten pensar que es candidato para una rinoplastia:

  • Su nariz parece demasiado larga para su cara
  • Hay una giba sobre el dorso nasal en la vista de perfil
  • Su nariz se ve muy ancha vista de frente
  • La punta nasal es caída o es chata
  • La punta es muy ancha o muy delgada y alargada
  • Las fosas nasales son muy grandes y anchas
  • Su nariz está desviada
  • Su nariz es de dorso muy bajo y es muy pequeña para la cara
  • Ha tenido traumas o cirugías previas que le han alterado su estética nasal

La rinoplastia, independiente de la anestesia que se haya aplicado, no es un procedimiento doloroso. Es molesta en las primeras 24 horas, dado que se colocan tapones internos, para evitar el sangrado. Es preciso respirar por la boca y esto la hace incómoda para el paciente.

CIRUGIA DE LA NARIZLa meta de la rinoplastia es ofrecer una nariz completamente natural, sin rasgos de “nariz operada” y que juegue armónicamente con el contexto de su rostro.
Cuando usted puede valorar el resultado de su cirugía es al sexto día cuando se retira el yeso, el verdadero cambio obtenido por la cirugía no lo verá sino hasta que haya cumplido seis meses de operado, que es cuando ya ha pasado toda la inflamación y se puede ver como realmente quedó.

Sin embargo después de las primeras semanas usted ya estará disfrutando de su nueva apariencia, que cada día se hará más natural.